El 17 de marzo fue mi último día oficial en las instalaciones de la empresa para la que trabajo, antes que toda la empresa empezará a trabajar desde la casa. Yo no había considerado esta posibilidad hasta que de ser una opción se convirtió en una obligación tan pronto empezó la pandemia en Canadá. Hoy les quiero contar un poco de mi experiencia y que es lo que prefiero por ahora.
Luego de tener a mi pequeña, decidí que volviese a trabajar a principios de febrero. Viajamos a Ecuador por navidad en donde escuchábamos los primeros casos de COVID 19 en China, ya para nuestro regreso a Canadá, ya escuchamos casos en Estados Unidos y Europa.
Estaba muy emocionado por volver a la oficina. Había disfrutado mucho mis primeros meses de maternidad pero extrañan mi vida profesional de alguna manera. Extrañaba a mis compañeros, mi trabajo, los clientes y tener la interacción con adultos que los últimos meses habían disminuido a ser mami a tiempo completo. Yo siempre supe que quería ser una mamá que trabaja, así que estaba emocionada por volver a mi trabajo.
La emoción no duró por mucho tiempo. Dos meses después de regresar a mi trabajo, tenía que volver a casa y ajustar nuestro espacio para que yo pueda trabajar. Nuestro espacio no es muy grande, por lo que fue un poco difícil encontrar un lugar para mi escritorio, dos monitores y un computador. Al principio no me agradaba la idea pero sabía que era por seguridad mía y de mi familia.

Han pasado 7 meses y sigo trabajando desde casa. Mi trabajo no requiere el contacto físico con mis compañeros o clientes ya que la tecnología nos ha permitido realizar actividades que no teníamos pensado antes. Tenemos reuniones por zoom, teléfono, manejamos programas de comunicación interna y externa, y nos comunicamos a diario si lo necesitamos.
Dependiendo mi día de trabajo, utilizo mi hora de almuerzo para preparar la cena, ir de compras al supermercado, o a veces tomar una siesta si estoy muy cansada. No tengo que manejar una hora diaria, lo que nos ha ahorrado alrededor de $250 en gasolina al mes. Por ahora trabajar desde casa es una opcion que mi trabajo nos brinda y pues ha sido un proceso de ajuste pero me ha encantado poder hacerlo.
Quiero terminar este blog diciendo que soy consciente que no todos hemos pasado por la misma situación ni todos tenemos las mismas oportunidades. Y yo estoy consciente y agradezco por lo que tengo en mi camino, pero también espero y deseo que el mundo pueda volver un lugar más igual, en donde haya menos separación de personas y más empatía en el mundo.

Deja un comentario